miércoles, 30 de marzo de 2011

La moda como arte, tiene que doler?

La moda es un signo o un síntoma de este tiempo hiper-moderno?

Esta pregunta me resuena hoy por la cabeza. Mi posición se resume en la frase lacaniana "no saber metaforizar es la puerta de entrada a la psicosis". En la escala cromática los extremos no son colores, son valores: el blanco es la ausencia de color y el negro la suma de todos los colores. En el amor y en el arte los extremos que amenazan, los límites con los que se juega, son la muerte y la locura. Héroes y psicópatas que mueren y matan "por amor" (?), artistas que mueren o enloquecen en la búsqueda, por estirar lo decible más allá de lo posible.

La moda produce ideales, belleza a veces imposible, cómo hacer para evitar que eso lastime? Porque el cuerpo puede producirse, pero el límite es la desintegración. La moda es el arte más problemático, porque lo que se juega es el cuerpo mismo. La obra que la moda produce es el cuerpo del sujeto, o los sujetos se producen (entre otras cosas)con la moda. Nueva pregunta, la moda como arte, tiene que doler? No! En la moda, en el arte en general y en el amor, los extremos son destrucción.




martes, 22 de marzo de 2011

Espirales de moda?

La moda no es circular, es espiralada? eliptica? No lo sé, mas sí sé que no es circular. Ya que si rescata elementos no es en tanto pasados, sino en tanto actuales, con lo cual el círculo se rompe. La moda no se repite, las personas nos repetimos. La moda, bien dicho por Anna Wintour, no se trata de mirar atrás, se trata de mirar adelante.






jueves, 17 de marzo de 2011

Moda o la democracia-concentrada? LVMH amplía el imperio

Hace años venimos hablando de la democratización de la moda. Cada persona, al parecer, puede transitarla con cierto margen de libertad, ya que lo demodé es relativo. Relativo a qué? La moda de lo múltiple, del look, del estilo, abre el juego a la elección de lo que quiero para mí. Me permite producirme como sujeto de la moda, de esta nueva moda ampliada. Esa moda que ya no produce cuerpos en serie, sino series de estilos donde uno puede encontrarse.

Ahora, en cuanto a la oferta de estilos y la libertad de elección entre ellos, y la posibilidad de autoproducir el "propio estilo", la moda es democrática. Recordemos tiempos donde se estaba "in" o "out"... había una linea cuyo límite era el demodé. Hoy los límites son inestables y podemos elegir qué clase de sujetos ser para la moda. Esto es cierto y evidente.

Pero, qué clase de democracia es aquella donde grupos cada vez más concentrados controlan las múltiples opciones que se nos ofrecen? La moda del capial concentrado es democrática? Deberíamos rever esa idea? Creo que es tiempo de replantear el tema. Esto viene a cuenta de que nuestro estimado amigo Bernard Arnault amplía su imperio con la compra de BVLGARI.



viernes, 25 de febrero de 2011

belleza y tiempo

Jean Seberg. 13 noviembre de 1938 Marshalltown, Iowa. 30 agosto de 1979 Paris . Actriz.
A sus 39 años la vida se detuvo, la belleza se mantiene. Su hermosura trasciende todo tiempo objetivo, el de los relojes, para afirmarse en la propia temporalidad, la inmanente, la que se fuga del calendario.








viernes, 18 de febrero de 2011

Proyecto







¿Qué es moda? ¿qué información es posible operacionalizar en forma de cuerpo-vestido? ¿qué posibilita que esa información sea cosificada y otra discriminada?

¿Dónde y cómo podemos reconocer 'moda' como información aún no tramitada como objeto para el sujeto del vestir?

La intención sería encontrar la moda en su estado anterior, la moda como proceso, no como presencia, más que en su actualidad, en su potencia... sabiendo que luego se fuga, porque la moda es movimiento.

La hipótesis es que la moda transita por todos esos lugares en que nos encontramos y desencontramos, en lo cotidano, en las palabras que conocemos y que también callamos, en la desesperación de la vida urbana, entre tus manos, en la forma en que nos miramos cuando pretendemos al otro (en la cantidad de formas -im-posibles), en cada paso y habitación, en los desencantos, en la pérdida y el consuelo... así podriamos seguir al infinito... porque la moda siempre rompe el circulo de su propia coherencia. Ya que si es coherente un momento, lo es para satisfacer espíritus que requieren, a veces, pisar sobre seguro. Luego nos sabemos sobre un inestable y la buscamos en todos los sitios posibles, enfrente y en lo oculto, pero la moda ya se fue. Aunque en nueva fuga, se va dejando otra coherencia siempre 'a punto quiebre'.

A su vez el trasfondo de esto, no es la moda, sino su impulso. La tendencia. Saber escucharse e interpretar... dejar de sospechar que la moda baja a coincidir con mi gusto por la novedad. Entenderla como implicada en la propia vida compartida en que mi vida se 'implica' (valga la redundancia) como parte indivisible de la totalidad. Esclarecer ese punto para que la moda en fuga deje de pasar, aunque de todos modos pase sin que podamos abrazarla, para saber que nosotros de algún modo también circulamos por su nombre.




viernes, 11 de febrero de 2011

1 año

Primer año sin McQueen.

Desde que irrumpió, demoliendo esquemas, puedo encontrar sentido (sin que se enoje Gaultier) al concepto "uso lúdico del vestir". Un artista de verdad.

YSL decía que de la moda había que reirse un poco, pero McQueen más que reirse la puso en jaque y la superó. Nos mostró nuevos horizontes de belleza y sinceridad en el acto creador. No hay palabras para un genio así.















miércoles, 2 de febrero de 2011

Bernard Arnault, el dueño de la moda



A Bernard Arnault, no sólo podemos calificarlo como "dueño" (o uno de ellos) de la moda, sino también como uno de los dueños del mundo... Su fortuna, según Forbes, lo ubica como el 7mo hombre más rico del mundo y 1ro de Francia (algo así como €22.700.000.000).

Nació el 5 de marzo de 1949, en Roubaix, al norte de Francia, región que limita con Bélgica. Su padre poseía una compañía BTP ('Bâtiment et des travaux publics'), Construccoón y Trabajos Públicos, o sea, era contratista del estado. Al salir del politécnico en 1969 ingresa al negocio familiar. En 1971 convence a su padre de vender la BTP en 40millones de francos para dedicarse a los negocios inmobiliarios más rentables por esos días. En 1978, si bien ya era director general, sucede a su padre como cabeza de la firma.

En los ochenta, cambia de país y continente, emigra a Estados Unidos. Casi a mitad de la década, en 1984 ingresa al "sphère de la mode" al comprar Financière Agache. Con esta adquisición, pasó a controlar el grupo Boussac (textil fundada en 1911 fuertemente ligada al algodón) que a su vez tenía el control de Christian Dior. Después de reestructurar el grupo Boussac, es vendido pero se queda con Dior.

Al parecer el negocio de la moda era rentable y allí quiso quedarse. En 1987 empieza su acercamiento a LVMH (Moët Hennessy Louis Vuitton). Es interesante como se hizo del control de la compañía. Podria decirse que la rescata de una OPA (offre publique d'achat) u Oferta Pública de Compra, o que a partir de una jugada astuta, junto con el banco Lazard instigan la OPA. Asi, Bernard con el respaldo del banco pasa a ser accionista mayoritario... Desde entonces hasta nuestros días el grupo no ha parado de crecer, y controlar cada vez más casas y ganar más mercado.

Desde LVMH maneja algunas de las más exclusivas marcas del mundo de la moda y los cosméticos. Hagamos una listita...

Moda indumentaria y marroquinería:

Louis Vuitton
Loewe
Fendi
DKNY
Berluti
Givenchy
Marc Jacobs
Kenzo
Emilio Pucci
Thomas Pink
Céline
StefanoBi
Donna Karan

Perfumes

Christian Dior
Parfums Givenchy
Guerlain
Kenzo Parfums
Acqua di Parma
Perfumes Loewe
Fresh
Benefit Cosmetics
Make Up for Ever
Emilio Pucci Parfums
Fendi Perfumes

Por otro lado, sabemos que es dueño de Christian Dior, empresa que a su vez controla el 42% de LVMH... Pero no sólo eso, por estos días hay revuelos en Hermès, ya que Arnault con un argumento "familiar" se hizo de un porcentaje de la firma más lujosa entre las firmas de lujo. Ese porcentaje que en octubre era del 17%, pasó en diciembre al 20%. Al parecer sus "socios", los otros accionistas, pretender excluirlo de la firma pero él no está dispuesto a ceder... Quizás para esta situación sirva como antecedente el caso Gucci. Cuando en 1999, Bernard terminó cediendo sus acciones de la compañía luego de una "guerra" con François Pinault.