miércoles, 12 de enero de 2011

Es poesía, es Alberta

Anoche, en Firenze, Alberta Ferretti abrió la 79 edición de "Pitti Uomo". Sería redundante decir que fue un evento estupendo, que además, se pudo ver por internet (como lo vi yo!). El hecho es que me dio por ver algunas fotos de presentaciones anteriores. Di con trabajos increibles, maravillosos, con una capacidad impresionante de producir efectos en el observador que gusta disfrazarse de cómplice de quien nos creó ese mundo. No sólo por reconocer en cada detalle la grandeza de la firma de la autora, sino tambien por la delicadeza, la elegancia, lo boheme, la suavidad y sobretodo la dignidad poética. Qué es eso de dignidad poética en un vestido?

Para mí tiene que ver fundamentalmente con las imágenes que evoca el recorrido del vestido. Digo, un vestido no es sólo lo que muestra, no es sólo tela y detalle, es piel, es un camino que se completa en tela y detalle. La tela y el detalle es lo último, es la materialidad, el producto final de la intención del autor.

Hablo de la dignidad poética del vestido en Alberta, ya que intuyo en algunos, una pretensión de empujarnos a recorrer paisaejes elaborados con su firma: amaneceres, renacimiento italiano, mediterranéo, todo en una prolijidad que da vértigo para luego devolvernos a nuestro sitio. Todo un camino cargado de imágenes, donde la entrega a la "obra" cuenta por demás. En ese recorrido emotivo del cual el vestido nos participa, allí nos encuetra un Alberta Ferretti. Nos invita a dejar de ser observaodres pasivos de un evento que pasa ante nosotros, para hacernos cómplices de su mundo, de un imaginario cargado de metáfora, de escenas que captura en tela y detalle para hacerlas piel y vida. Allí nos dispara y nos trae de nuevo. Es poesía, es Alberta.









Aqui, predomina la feminidad sobretodo, la belleza femenina es soberana en el vestido.



Fotos Vogue París

sábado, 8 de enero de 2011

Emmanuelle Alt, nueva "rédactrice en chef" de Vogue París

Desde mitad de diciembre, cuando se anunció que Carine Roitfeld dejaría la dirección de la revista, todos comenzamos a especular sobre quién la reemplazaría. Se habló de hombres, que serían dos, también de Tom Ford. Lo cierto es que ayer por la tarde, desde la editorial, dieron a conocer la noticia, el nombre: Emmanuelle Alt. Hoy la moda celebra a la nueva pero ya conocida figura que pasa a ocupar uno de los puestos más importantes dentro de la industria: "rédactrice en chef" de Vogue París!

Durante estos años, Emmanuelle fue mano derecha de Carine, asi que no resulta llamativo que sea la indicada para ocupar la posición de "réd' chef". Emmanuelle, hasta hace poco directora de moda de la revista, es una de las más talentosas y respetadas personalidades dentro del fashion. Tras colaborar en Elle, ser directora de la revista 20ans y luego de Mixte, en el 2000 se unió a Vogue. Con toda la confianza de Xavier Romatet, presidente de Condé Nast Francia, afronta este nuevo desafío.

En palabras de Romanet:

"Vogue Paris se encuentra muy bien y yo queria confiar la redaccion en jefe a alguien que pudiera garantizar una cierta continuidad, mientras que aporte un aire nuevo... Emmanuelle tiene todas las cualidades personales y profesionales necesarias para seguir haciendo de Vogue París el lider mundial referente de las revistas de moda. Vogue Paris debe ser una aventura colectiva apasionada dónde las miradas más creativas y las más diversas sobre moda, belleza, se expresen gracias a la colaboración de los más grandes fotógrafos y diseñadores, quienes Emmanuelle conoce perfectamente. Yo confío en ella para encarnar y dirigir esta marca exigente y pertigiosa y hacerla vivir en todas sus dimensiones, incluyendo la del desarrollo digital."*

Emma es muy linda!

Emma tiene estilo!

Emma sabe más que cualquiera.

Emma y Carine.

Emma es 'très chic'

Emma tiene experiencia.

Emma nos encanta!



*La traducción es mía del texto original «Vogue Paris se porte très bien et je souhaitais confier la rédaction en chef à quelqu’un qui puisse assurer une certaine continuité tout en apportant un souffle nouveau, ... Emmanuelle a toutes les qualités professionnelles et personnelles requises pour continuer à faire de Vogue Paris le leader mondial référent des magazines de mode. Vogue Paris doit être une aventure collective passionnée où les regards les plus créatifs et les plus divers sur la mode, la beauté, s’expriment grâce à la collaboration des plus grands photographes et stylistes qu’Emmanuelle connait parfaitement. Je lui fais totalement confiance pour incarner et diriger cette marque exigeante et prestigieuse et la faire vivre dans toutes ses dimensions y compris celle du développement digital » en http://chloehandbagaddict.blogspot.com

jueves, 6 de enero de 2011

Kenzo o el camino de lo etéreo

En el cono sur somos verano. Admito estar en contra -de modo fundamentalista- de la moda de transplante cultural - o mejor dicho, de copia. No obstante, creo que Kenzo en su colección Printemps-Été 2010, da cuenta de una experiencia que puede haya cobrado valor universal o global. Digo, haciendo cargo a la globalización por la identificación en formas de vida y sentir a las cuales nos enfrentamos como complices, sin distincion, todos los seres "occidentalizados"(que puede que sea una forma 'chic' por la cual se cuele -como contrabandeado- el imperialismo de antaño). El vestir parece apropiarse y construir un espiritu o una busqueda espiritual que se nos hace una para todos, entre pueblos diferentes o, en este estadío de la aldea global, simplemente lejanos.

Hoy es probable que la rítmica de la ciudad, la hiperconexión, los estados ausentes en presencia en realidad virtual, o ausencias en acto en miradas que se esquivan, hagan que el espíritu, reaccionando al stress (moderna histeria?), contruya salidas donde no hay palabras y se invente vías, más que puentes, trampolines, formas, espacios para desesperar sin perder el mundo.

Kenzo se ubica en ese vacío (?) de la necesidad de desconexión, donde las palabras no alcanzan y se contruye otro lenguaje que hace vestido -en lugar de síntoma, como una salida que no nos escapa y seguimos el rumbo. Kenzo busca robar espacio a los tiempos de ausencia en cuerpo, dando al cuerpo otro ritmo. Kenzo busca escarparse con ese espiritu, en un vestir, que siendo cuerpo busca refugio, busca descontracturar, (des)conectar, tomar vuelo... busca en lo terrenal, en las líneas y el género, un camino, y encuentra un modo de acercar al cuerpo al sentido más conectado (negando la hiperconexión) dando forma a lo más informe: lo etéreo.














Fotos Vogue París

domingo, 2 de enero de 2011

El rol del editor

El editor ocupa una posición privilegiada en la producción de bienes simbólicos que se distribuyen al interior de la "industria cultural del vestir" o el campo de la moda. El editor es a la moda lo que el profeta a dios. Hablan en nombre de la moda como los portadores de su verdad. Como fuerza autónoma que existe por sobre los individuos, la moda como la palabra, se revela al editor y este es el legítimo portador de esos designios. A fuerza de “profesar”, los editores han acumulado poder, han acumulado signos y símbolos que demuestran que es legítimo que ellos manden y nosotros obedezcamos.

Si uno de los “elegidos” dice algo y se convierte en “palabra santa” no es porque un día ocurrió la epifanía. Ya nos enseñaron que ese tipo de poder es tan endeble que ante el menor embate se derrumba. Pero estos “profetas”, editores, o bien no se equivocan, o bien fundan su poder en algo más sólido que la revelación divina o el sueño de un dios profano.

La magia reside en acumular poder, en cooptar, en hacerse del capital para dominar el campo. Si la palabra de los editores es divina, no lo es en la medida que revelada, sino en la medida que ellos y su poder (conquistado y construido) es legítimo.

Si bien no tienen “la verdad” (en términos esencialistas), la construyen a partir de la acumulación de símbolos reconocidos intersubjetivamente. Aunque lo que digan no sea efectivamente “la verdad”, lo es en la medida que ocupan la posición hegemónica al interior del campo. Esa verdad, no esencial, es efectiva por la validación intersubjetiva de la situación de dominación.

El límite para la palabra es la realidad, su generación, su gestación, disponer de ella para conservar sus márgenes o revolucionarlos. En este plano trabajan las palabras que nos dictan desde sus oficinas, vía la variedad de “Biblias” que editan. (Parece un misterio que lo que digan coincida con lo que el espíritu prefiere ese es su milagro. Por eso deben mandar).

Pero antes de esto hay un paso, el de la construcción del poder. La apropiación de los signos, símbolos, títulos, socios, colegas, fanáticos, mentores, etc. que legitimen la palabra. Ahí está el misterio de la posición de profeta. En acumular, en apropiarse, en acomodarse dentro del campo. Quizás al final del viaje parezca un milagro, pero no. Es un trabajo que implica esfuerzo y dedicación.

La moda es gobernada desde las oficinas, desde las capitales de la moda administradas por el saber técnico todopoderoso en tiempos del imperio de los ‘media’. Publicidad que nos invade, nuevos personajes que aprender:


Anna Wintour de Vogue EE.UU.

Carine Roitfeld de Vouge París

Anna Dello Russo de Vogue Nippon

Alexandra Shulman de Vogue Inglaterra

Franca Sozzani de Vogue Italia

Christine Centenera de Harper's Bazaar Australia

Miroslava Duma Harper's Bazaar Rusia

Glenda Bailey de Harper's Bazaar EE.UU

Sophia Neophitou-Apostolou de Harper's Bazaar de UK

Babeth Djian de Numéro Magazine

P.S: Mi sueño es ser editor.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Industria cultural del vestir



La reproductibilidad técnica no conoce límite y el hombre conoce el suyo. La tragedia signa a este sujeto naciente. Conciente de su finitud, se enfrenta a su poder de empujar las existencias más allá de su existencia, sabe que puede tener todo pero termina poseyendo nada.

Si bien dar cuenta de la moda en su carácter industrial parece una obviedad, considerarla dentro del universo de las industrias culturales resulta más atractivo y novedoso (aunque puede que también carezca de originalidad). Porque la moda más allá de producir para un mercado, buscar la realización de ganancia, satisfacer una demanda que ella misma se genera, marcar un ritmo que se impone a las conciencias individuales, produce un conjunto de significados por los cuales podemos incluirla dentro de lo que Adorno y Horkheimer llaman industria cultural.

Como todo campo, crea sus propias jerarquías, también su escala de ascensos y descensos, sus modos de obtención de prestigio y su perdida, sus normas y su sistema de celebridades. Fundamentalmente establece su forma de distribución de capital. Como todo campo, está abierta al juego ortodoxia-heterodoxia por la hegemonía al interior de la estructura. Las posiciones dentro del campo se conquistan mediante lucha, donde la ortodoxia busca conservar el status quo que por su posición dominante le corresponde. En cambio los nuevos participantes, o quienes tienen una posición menos favorable en la circulación o regímenes de intercambio de capital, buscan subvertir las reglas del juego.

Las posiciones: editores, diseñadores, consumidores, productores, modelos. Esas son las fundamentales, a su vez existe toda una periferia de puestos que se superponen dando sentido y color característico a los primeros, que son los que identificamos como exclusivamente vinculados con la industria cultural de la moda. Los fotógrafos, los publicistas, son personajes que juegan su rol en la interacción con múltiples campos, pero los editores, los modelos, los productores de moda, y los consumidores tienen una posición definida y exclusiva, bien establecida como propia al interior de los intercambios en el campo.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Moda: industria moderna II



La moda más allá del lugar que ocupa en el intercambio “capital” es el modelo de eso llamado condición moderna. Condición moderna que se asocia fuertemente con la vida urbana y el capitalismo industrial (cuyos orígenes tienen a la industria textil como “factor pulsional”). Condición que caracterizamos como un cantante fluir, como un don de fluir, como esa proliferación de medios, cuyos fines, se tornan medios para otros fines en una cadena teleológica imposible de aprehender. Condición signada por la retirada de dios, por la pérdida de las certezas, donde el hombre conciente de su finitud se enfrenta con la capacidad técnica de producir objetos al infinito.

Foto: Jean Paul Gaultier

martes, 28 de diciembre de 2010

Moda: industria moderna



La industria textil es una industria revolucionaria. Es una de las industrias que impulsaron el nacimiento del capitalismo. Los hilados de Manchester fueron parte de la vanguardia productiva, en el concierto industrial que inaugura la modernidad. Dar cuenta de la moda en su carácter industrial no sería un análisis novedoso, hasta resulta evidente. La moda, es moda mercantil, satisface una demanda (que también genera) y establece su ritmo. La moda produce para el mercado. Un mercado al que ha dado forma, al que impone una temporalidad: un ritmo para la asimilación de la novedad. A su vez, ha formado un mercado que le exige novedad en el momento en que ella lo requiere. El mercado para el que la moda produce, se identifica bien con las palabras: vorágine, vanguardia, tendencia, euforia, efímero, actualidad, presente, cambio. Sin duda todas ellas dan cuenta del espíritu de una época. Son palabras que no sólo identifican a ese particular conjunto de personas relacionándose en situación de mercado, además, son la evidencia precisa del ritmo vital que la modernidad propone.



Alana_Zimmer-Alexander_McQueen